viernes, 24 de octubre de 2008

China.Wall-Street.Russia.Obama.Finlandia


El mundo hoy está más sacudido que una acción de Lehman Brothers al final de su jornada, más retorcido que el pelo de un Barack Obama corriendo por las costas de Malibú y más de cabeza que una palmera del palacio de gobierno cubano en temporada de huracanes. Nuestro planeta y su correspondiente realidad económica y geopolítica acaban de entrar en modalidad “Extreme Makeover”, y como con cualquier reajuste facial: nos va a doler, vamos a tener que reposar y, para bien o para mal, nos vamos a ver un tanto distintos cuando se quiten las vendas de la operación.

Hoy existe un país oriental socialista que, con un quinto de la población total del mundo, crece siete veces más rápido que otro con un cuarto de la riqueza total ya su vez comienza a desfilar olímpicamente por la pasarela internacional de los países “de diseñador”. Vemos a Estados Unidos, férreo promotor de uno de los capitalismos más agresivos y desregulados del planeta, votar de manera mayoritaria a favor de una iniciativa de rescate económico tan intervencionista que haría a Adam Smith revolcarse en su tumba y pedir conferencia de prensa. Notamos a unos rusos (con amigos latinoamericanos) cada vez más guerreros, menos fríos, y más decididos a hacer del vodka la nueva coca-cola de tu tiendita de la esquina. Observamos a un candidato presidencial de ascendencia africana liderando las encuestas de preferencia en un país que hace ciento-cincuenta años, por su composición física, lo habría tenido al final de las filas de recolección de algodón. Nos enteramos que en Finlandia, uno de los lugares más pacíficos y menos comentados mediáticamente, con índices de violencia más bajos que las faldas de Sor Juana en ese cuadro de Miguel Cabrera, un perturbado universitario se quita la vida tras matar a ocho de sus compañeros de academia.

Como diría la foca de Interlingua: ¿Guat da fuck?

Esta no es la versión de los libros de textos. Se supone que las cosas a nivel mundial funcionaban de cierta manera y que, pues así se iban a quedar, ¿No?. Eso de los cambios y reacomodos mundiales lo vivieron nuestros papás y nuestros abuelos, pero ya con nosotros los estrenados las cosas habían caído por su propio peso y en su lugar ¿Verdad? Según esto, ya “le habíamos agarrado la onda al mundo”, ¡Ya las fuerzas globales en sentido económico, político y social estaban más que empotradas en donde deberían de estar!
Pues resulta que… ¡Nicht! Igual y no estamos en guerra mundial, o congelados entre dos ideologías en apariencia diametralmente opuestas; pero no cabe duda de que algo está burbujeando por ahí:

China.Wall-Street.Russia.Obama.Finlandia. Hay algo sacudido, retorcido y de cabeza en cada uno de estos elementos, y en muchos otros más que empiezan a asomar lentamente sus cabezas. No soy (o no me gusta ser, por lo menos) de esos alarmistas intensos que ven una langosta y aseguran la llegada reforzada de las diez plagas bíblicas, pero sí creo que se avecina, de una manera u otra, una nueva época mundial.

Pienso que poco a poco vamos a irle cantando las golondrinas a ese mundo blanco, Big-Mac, unipolar y de supremacía capitalista indiscutida que nosotros como jóvenes apenas comenzábamos a conocer de bien a bien. Creo que el Nip/Tuck terrestre ya empezó, y que si los resultados son tan sutiles como la nariz nueva de la quinceañera que se sentaba atrás de ti en clase de civismo, o tan notorios como las fracciones de Micheal Jackson en alta definición, dependerá de toda una serie de factores tanto controlables como completamente fuera de nuestras manos. Dependerá de los resultados de las elecciones en Estados Unidos, de la intensidad del resentimiento colectivo latinoamericano que permite a gorilas como Hugo Chávez permanecer en el poder y codearse con hombres tan férreos como Vladimir Putin. Dependerá de la respuesta de los mercados mundiales a las inyecciones gubernamentales que actualmente se administran en los quirófanos de Wall-Street, y de las subsecuentes actitudes y reacciones mundiales ante la noción del capitalismo descabellado. Dependerá de la velocidad y las exigencias de nuestro mundo cambiante, que llevan a adolescentes Finlandeses a dispararle petardos de frustración a los que lo rodean. Dependerá de ti y de mi, compañero, en especial de ti y de mí.

ESTE ARTICULO FUÉ PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 14 DE OCTUBRE EN EL SUPLEMENTO "GENERACIÓN UNIVERSITARIA" DEL PERIÓDICO EL UNIVERSAL, Y SE UTILIZA CON PERMISO DE DICHA PUBLICACIÓN. SU AUTOR ES EL DUEÑO DE ESTE BLOG.

¿Que Viva México?

Se acerca el 16 de septiembre, esta fecha tan tradicional, tan arraigada. Trasmitida de boca-en-zócalo a través de las generaciones y festejada por todos los mexicanos; esta celebración es orquestada cada año por nuestros líderes, adultos y gobernantes. Ellos gritan y nos invitan a gritar:

¡QUE VIVA MEXICO!

Nos piden hacer un desmadre impresionante, liberar cada uno de los Kilojulios en nuestro organismo joven para crear una reverberación patria y al unísono resaltar cuan bello es nuestro país. Esto es glorioso pero a la vez es espantoso.

Espanta, pues es casi imposible no escuchar la disonancia que se desata cuando son estos mismos adultos los que, continuamente y en cualquier día menos el 16 de septiembre, nos repiten cuan jodidos estamos: como mexicanos, como individuos y como país.

Nos dicen que en México los políticos y los plátanos se parecen, ya que nunca encontrarás a uno derecho. Aseguran que el que no tranza no avanza y que la cultura del mínimo esfuerzo en nuestro país está más arraigada que “Livin´ la Vida Loca” durante el Latin Boom. Critican nuestra supuesta apatía social y ven como señal apocalíptica el hecho de que hagamos 3 o 4 cosas a la vez (como chatear, escuchar música y terminar la tarea). Afirman que “en sus tiempos” las cosas eran sumamente diferentes, que ellos SI respetaban las jerarquías familiares y corporativas y que hoy en día vivimos inmersos en un mundo tan tenso y tan veloz que podría formar parte de una película de Ridley Scott.

Lo que pasa es que muchas personas de “avanzada madurez” tienen la mente más preconcebida que los resultados de una elección parlamentaria en Cuba. No hay porque culparlos ni extrañarnos, ellos han vivido mucho. Vivieron Tlatelolco, las nacionalizaciones, las privatizaciones, los errores (de diciembre o de cualquier otro mes), las mutaciones progresivas de la maestra Gordillo. Durante los últimos 40 años sus vidas han navegado a través de una serie de sucesos que, entendiblemente, han cincelado imágenes negativísimas en el pensar colectivo del adulto mexicano.

Muchas personas mayores ya tiraron la toalla social. Aquellos sueños idealistas y progresivos que alguna vez tuvieron fueron convirtiéndose lentamente en frustraciones disfrazadas de quejas sistemáticas, dirigidas hacia el estado actual de las cosas o hacia la cultura juvenil del momento.
Pero nosotros los jóvenes aun tenemos la tolla bien puesta. A nosotros los “amateurs” nos falta vivir muchísimas cosas, y que muchísimas de nuestras cosas cobren vida. Así es que este 16 de septiembre yo preferiría gritar:

Viva el déficit de atención y las noticias nano-sintetizadas que invaden nuestras Palms

Viva el Gigabytaje de nuestras IPODs, inagotable como nuestras ganas de comernos al mundo

Vivan los raves maratónicos del jueves, ese realismo mágico donde los desiertos son momentáneamente poblados por individuos subordinados a los ritmos repetitivos de un ordenador.

Viva nuestra globalización, of course, pues no poder comprar un panini en el luonge mientras esperas a que llegue tu Martini de chile poblano estaría en Chino.

Viva nuestra cultura y nuestra contracultura, vivan los jóvenes vegetarianos y los adolescentes cazadores de venados. Vivan los emergentes intelectuales y las futuras estrellas de futbol divisional. Vivan los juniors y los becados por excelencia, vivan los emprendedores juveniles y los grillos profesionales de la política juvenil local. Vivan los nacientes escritores y los matemáticos que apenas comienzan formular, integrar y despejar sus conocimientos. Vivan los músicos de cochera que aún deben dormirse antes de las 11 de la noche. Vivan las jóvenes de carrera ejecutiva y viva la equidad proporcional de género en el matriculado universitario. Viva la fiesta semanal, de agenda tan subjetiva que sólo han quedado ilesos algunos lunes lluviosos. Viva el hip-hop, el reggaetón y el remix de la 9na sinfonía de Beethoven, cortesía de DJ-THOVEN35.

Que VIVA esta juventud y todo lo que la acompaña…
Esto es lo que tiene que pasar antes de que se podamos nosotros formular toda una nueva serie de conclusiones y comparaciones retrospectivas. Como jóvenes tenemos que VIVIR e invadir las esferas políticas, empresariales y sociales de nuestro país. Tenemos que hacer y deshacer cuantos paradigmas se nos pongan enfrente y a partir de las consecuencias, entonces sí, concluir que como mexicanos somos de tal o cual manera, o que nuestros hábitos individuales son así de grandiosos o espeluznantes.

Yo no sé si los adultos dominantes de nuestro país realmente quieren que VIVA MEXICO. Pareciera que tanta crítica y tanto derrotismo no podrían hacer más que matar toda nuestra esperanza juvenil.

Es por esto que, como mexicanos emergentes que somos, no nos queda de otra más que asegurarnos que este 16 de septiembre VIVA nuestra patria y respire nuestro país.

ESTE ARTICULO FUÉ PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 14 DE SEPTIEMBRE EN EL SUPLEMENTO "GENERACIÓN UNIVERSITARIA" DEL PERIÓDICO EL UNIVERSAL, Y SE UTILIZA CON PERMISO DE DICHA PUBLICACIÓN. SU AUTOR ES EL DUEÑO DE ESTE BLOG.