El mundo hoy está más sacudido que una acción de Lehman Brothers al final de su jornada, más retorcido que el pelo de un Barack Obama corriendo por las costas de Malibú y más de cabeza que una palmera del palacio de gobierno cubano en temporada de huracanes. Nuestro planeta y su correspondiente realidad económica y geopolítica acaban de entrar en modalidad “Extreme Makeover”, y como con cualquier reajuste facial: nos va a doler, vamos a tener que reposar y, para bien o para mal, nos vamos a ver un tanto distintos cuando se quiten las vendas de la operación.
Hoy existe un país oriental socialista que, con un quinto de la población total del mundo, crece siete veces más rápido que otro con un cuarto de la riqueza total ya su vez comienza a desfilar olímpicamente por la pasarela internacional de los países “de diseñador”. Vemos a Estados Unidos, férreo promotor de uno de los capitalismos más agresivos y desregulados del planeta, votar de manera mayoritaria a favor de una iniciativa de rescate económico tan intervencionista que haría a Adam Smith revolcarse en su tumba y pedir conferencia de prensa. Notamos a unos rusos (con amigos latinoamericanos) cada vez más guerreros, menos fríos, y más decididos a hacer del vodka la nueva coca-cola de tu tiendita de la esquina. Observamos a un candidato presidencial de ascendencia africana liderando las encuestas de preferencia en un país que hace ciento-cincuenta años, por su composición física, lo habría tenido al final de las filas de recolección de algodón. Nos enteramos que en Finlandia, uno de los lugares más pacíficos y menos comentados mediáticamente, con índices de violencia más bajos que las faldas de Sor Juana en ese cuadro de Miguel Cabrera, un perturbado universitario se quita la vida tras matar a ocho de sus compañeros de academia.
Como diría la foca de Interlingua: ¿Guat da fuck?
Esta no es la versión de los libros de textos. Se supone que las cosas a nivel mundial funcionaban de cierta manera y que, pues así se iban a quedar, ¿No?. Eso de los cambios y reacomodos mundiales lo vivieron nuestros papás y nuestros abuelos, pero ya con nosotros los estrenados las cosas habían caído por su propio peso y en su lugar ¿Verdad? Según esto, ya “le habíamos agarrado la onda al mundo”, ¡Ya las fuerzas globales en sentido económico, político y social estaban más que empotradas en donde deberían de estar!Pues resulta que… ¡Nicht! Igual y no estamos en guerra mundial, o congelados entre dos ideologías en apariencia diametralmente opuestas; pero no cabe duda de que algo está burbujeando por ahí:
China.Wall-Street.Russia.Obama.Finlandia. Hay algo sacudido, retorcido y de cabeza en cada uno de estos elementos, y en muchos otros más que empiezan a asomar lentamente sus cabezas. No soy (o no me gusta ser, por lo menos) de esos alarmistas intensos que ven una langosta y aseguran la llegada reforzada de las diez plagas bíblicas, pero sí creo que se avecina, de una manera u otra, una nueva época mundial.
Pienso que poco a poco vamos a irle cantando las golondrinas a ese mundo blanco, Big-Mac, unipolar y de supremacía capitalista indiscutida que nosotros como jóvenes apenas comenzábamos a conocer de bien a bien. Creo que el Nip/Tuck terrestre ya empezó, y que si los resultados son tan sutiles como la nariz nueva de la quinceañera que se sentaba atrás de ti en clase de civismo, o tan notorios como las fracciones de Micheal Jackson en alta definición, dependerá de toda una serie de factores tanto controlables como completamente fuera de nuestras manos. Dependerá de los resultados de las elecciones en Estados Unidos, de la intensidad del resentimiento colectivo latinoamericano que permite a gorilas como Hugo Chávez permanecer en el poder y codearse con hombres tan férreos como Vladimir Putin. Dependerá de la respuesta de los mercados mundiales a las inyecciones gubernamentales que actualmente se administran en los quirófanos de Wall-Street, y de las subsecuentes actitudes y reacciones mundiales ante la noción del capitalismo descabellado. Dependerá de la velocidad y las exigencias de nuestro mundo cambiante, que llevan a adolescentes Finlandeses a dispararle petardos de frustración a los que lo rodean. Dependerá de ti y de mi, compañero, en especial de ti y de mí.
ESTE ARTICULO FUÉ PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 14 DE OCTUBRE EN EL SUPLEMENTO "GENERACIÓN UNIVERSITARIA" DEL PERIÓDICO EL UNIVERSAL, Y SE UTILIZA CON PERMISO DE DICHA PUBLICACIÓN. SU AUTOR ES EL DUEÑO DE ESTE BLOG.

1 comentario:
Desde Italia, te felicito por tu nuevo blog... Creo que soy la primera persona en escribirte.... felicidades. Sigue escribiendo....
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